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Sobre Felones y Empecinados

TheObjetive, por Javier Rioyo, Presidente de Honor del Centro de Estudios Ateneos, 22 de Agosto de 2025.

Cuando yo era chico soñaba con ser callejero por las afueras de Alcalá de Henares. Me gustaba hacer méritos para ser admitido en aquella «partida» de los chicos picieros. Fueron mis héroes reales. Una soldadesca adolescente, civil, incivil, a la que no me permitían pertenecer. Lo que no podían impedir es que escuchara embelesado las narraciones de sus picardías, que admirara sus batidas de gatos ferales, de ratas de campo o de conejos despistados. Me parecían un ejército salido de los relatos de aquellos jóvenes tan admirados y mitificados de las novelas de Dickens, Mark Twain, Stevenson o de los cuentos Daniel el Travieso. Para civilizarnos ya estaba Tintín; pero para asilvestrarnos, para complacer nuestro lado salvaje, aquellos que se aventuraban por ríos, callejones o islas misteriosas eran nuestros deseos imposibles. Aquellos admirados de la pandilla prohibida ejercían una gran fascinación aunque nada tuviera que ver el río Henares con el Misisipi, ni hubiera loros ni tatuajes, ni callejones londinenses en aquellas calles levíticas y renacentistas de una Alcalá decadente, histórica y hermosa.

Nosotros íbamos al instituto, aprendíamos latín y geografía, literatura y francés, pero no la asignatura de la calle. Aquellas aventuras contadas sobre la «caza» de animales domésticos -que en nada nos habían molestado- o de aquellas dreas con piedras y chichones que nos parecían desembarcos de piratas de agua dulce. Aquellos chicos sin bachiller, sin apenas lecturas, eran nuestros lazarillos, nuestros buscones, nuestros pícaros cercanos. En esas noches de verano y río, de escapadas y chicas miradas -no tocadas- nos parábamos en una plaza conventual y militar, una recoleta plaza de las afueras con una estatua que nos recordaba a un héroe que llevaba un mote que era toda una declaración de intenciones: El Empecinado, de nombre Juan Martín, héroe de la Guerra de la Independencia, de la Batalla del Zulema.

Jefe de la guerrilla contra el francés invasor, bigotudo militar alzado en notable busto, que para no caer en el olvido en una calle por las afueras, una parada en el camino a soñadas fugas sirvió, sin pretenderlo, a nuestra precaria formación de orgullo español, de popular y heroico personaje que después conocimos mejor, quisimos más y admiramos con ensoñación juvenil. Condenado y perseguido por el rey al que sirvió, traicionado y ahorcado por su fidelidad constitucional, por ser íntegro y liberal, digno patriota que apenas atendimos por más que recorriéramos la calle con su nombre, la plaza con su recuerdo. Hoy lo veo como ese ratón que se comió al gato vivo y después de jugar con él. Ese ratón empecinado se inventó la guerra de guerrillas y los guerrilleros. Esas artes, esos nombres han sido usado para lo bueno y para lo contrario. Para la libertad y para su secuestro.Javier Rioyo

Hace unos días, el 19 de agosto gracias a mi amigo –masón, liberal, castellano y ateneísta, patriota y culto– Francisco José Alonso, me enteré que se conmemoraba en Burgos la vida, obra y memoria de este tan singular hombre de una Castilla cruzada por el río de los mejores vinos, lleno de historia, de pasado poderoso, de demasiados incendios y demasiados olvidos. Nació Juan Martín, El Empecinado, en Castrillo de Duero, fue ahorcado y deshonrado en otra orilla del mismo río, en Roa ahora hace 200 años.

En Burgos, a pie de su monumento, fue rescatada su memoria y homenajeado su recuerdo, su lección de liberal y patriota, de digno luchador por la libertad de su pueblo y de su dignidad contra la felonía, la traición, la bellaquería y la indignidad de un gobernante que pasó de ser «el deseado» al felón que no cumplió ni sus juramentos constitucionales ni sus promesas: «Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional». Palabras que perseguirán siempre la realidad de Fernando VII, una hemeroteca de antaño que lo enfrenta a la verdad de su mandato, de su indigno cumplimiento de la palabra dada. Orientó su política a su propia supervivencia, al personal control del poder; ni le importó la decadencia de España, ni se resistió a su rendición a Napoleón ni a sus servidumbres vergonzantes ni el engaño a su pueblo. Nada, casi nada, de lo que prometió de la Constitución de Cádiz, que había reconocido su derecho a reinar, fue capaz de no traicionar. Su poder absoluto, su control, sus persecuciones, su manera de detentar el mando haciendo lo contrario de lo jurado y prometido, lo hacen ser una de las peores memorias de nuestra historia de infamias y mentiras.

Fue ladino, desconfiado, putero y se supo rodear de una camarilla de fieles bien pagados, de halagadores de sus «gracias», de su manera de vender el país y dejar hacer negocios a los fieles, de enriquecerse él mismo en un país desolado. España comenzó a ser secundaria en Europa, en el mundo, las colonias comenzaron su independencia, crecieron los contrabandistas y los lobistas de la época. Era un rey amado por parte del pueblo ignorante y despreciado por los liberales, los afrancesados y los que pretendían la modernidad del país.

Sin dejar de ser sencillo, cercano, no muy culto pero nada tonto, nunca dejó de ser soez y chabacano, amante del teatro y de las actrices, le gustaba presumir de «cojones» y tenía un miembro que asustaba por su tamaño y hacía difícil el placer. Gustaba en decir «carajo» en público y en privado –un admirado amigo lo sigue utilizando frecuentemente, aunque sea desde las antípodas del rey felón– le gustaban los toros y el billar, los libros y los pintores, Goya lo supo y lo cobró. Hizo posible la creación del Museo del Prado, del Botánico o del Museo de Ciencias Naturales. No le exime de nada, de casi nada, y no podemos olvidar que fue servil a Napoleón y dictador con su pueblo.

Su política estuvo orientada a su propia supervivencia en el poder. Dice de él la historiadora Isabel Burdiel: «Su manera de reinar consistió siempre en dividir y enfrentar entre sí a los que le rodeaban, proyectó un abyecto servilismo». Para Napoleón, al que no paró de hacer la pelota, al que no fue capaz de enfrentarse, al que se entregó y consistió la ocupación de una España sin lucha, sin negociación, siempre fue «estúpido y mezquino». Mientras él vivía en su lujosa prisión del exilio francés, dedicado a sus fiestas, sus bailes, sus cazas, su pueblo, esos guerrilleros empecinados, esos valientes que se inventaron una manera de lucha, de rebelión y derrota contra los invasores, creyeron en su palabra, cayeron en la trampa de su felonía.

El próximo sábado 23 de agosto, 200 años y unos días después de ser ahorcado, deshonrado, insultado y denigrado aquel campesino que llegó a capitán general, aquel guerrillero que nunca fue mercenario, será reivindicado y recordado en el pueblo de Roa. Brindaremos por este héroe de la clase campesina con un vino de esa tierra que se resiste contra políticos felones de ayer y de hoy. Murió resistiéndose contra la horca, no le fusilaron como al liberal Riego y sus compañeros en ninguna playa, fue muerto a la fuerza en la plaza de un pueblo que fue ignorante de su vida, de sus dignidades que luchó por un rey liberal y se enfrentó contra el rey vengativo e incumplidor.

Hoy en Roa se pide reconocimiento al que fue muerto indignamente por no haberse dejado comprar, ni tentar por títulos o dinero. «Diga usted al rey que si no quería la Constitución que no la hubiera jurado», así contestó a la oferta del rey al que defendió en la Guerra de la Independencia, cuando la ensoñación hizo que le llamaran «el deseado», antes que «el felón».

Insólito español, Juan Martín El Empecinado había nacido en el pueblo de Castrillo a los que se denominaban «empecinados» porque su arroyo estaba lleno de pecinas, ese cieno verde de las aguas en descomposición. De parecer un gentilicio despreciativo «empecinado» –gracias este guerrillero contra la deslealtad– significa una obstinación, una «terquedad», una pertinacia que algunos seguimos defendiendo en defensa de valores, en cumplimiento de promesas. Había jurado la Constitución de Cádiz, como su rey: «Vayamos todos y yo el primero por la senda constitucional». El rey no cumplió. El Empecinado también la juró y «jamás cometería la infamia de faltar a mis juramentos».

Javier Rioyo

Quién será, dónde estará hoy el espíritu del Empecinado. Y dónde el gobernante felón. Tengo algunas dudas empecinadas, algunas certezas de felonía. Ustedes mismos.

Juan Martín ‘El Empecinado’: “CRIMEN DE ESTADO”

El Día de Zamora, por Fco. José Alonso Rodríguez, 19 de Agosto de 2025.

Juan Martín llamado “El Empecinado” nace el 2 de septiembre 1775 en Castrillo de Duero (Valladolid) y es asesinado por el Estado 19 de agosto de 1825 en Roa (Burgos) muere en la Horca el Héroe por excelencia Juan Martin “El Empecinado” por orden del Felón Fernando VII, por respetar la Constitución y hacerla cumplir hasta al mismísimo Rey. El día 19 de agosto se cumplen el 200 aniversario de su “asesinato de Estado”.

En Castrillo de Duero, provincia de Valladolid, hay un río tan conscientemente humilde que se llama el Botija. Sus humedales, en las afueras del pueblo, han creado unas balsas de cieno negro que reciben el nombre de pecinas. Y a los que venían al mundo en las orillas de ese barro les llamaban en los pueblos cercanos «empecinados», hijos, pues, del arroyo humilde y de la tierra oscura. Pero por una de esas curiosidades de la historia, uno de los hijos de Castrillo, Juan Martín, nacido el 5 de septiembre de 1775, convirtió ese apodo en timbre de gloria, al punto que hoy es adjetivo enaltecedor de la constancia hasta más allá de lo razonable. Nació Juan Martín en una familia de labradores, sin mucha hacienda, mozo más bien bajo de estatura, fuerte y vigoroso, mofletudo. Tenía el mentón partido, la boca prieta y la piel atezada, como salida del sol de las eras castellanas y de las pecinas de su origen. Poco sabemos de sus primeros años, salvo que, como los chicos de su edad y condición, dejó pronto de estudiar y empezó pronto a trabajar. A los 16 años quiso sentar plaza como militar, pero su padre pudo impedírselo. Al poco estalló la Guerra del Rosellón, con la que España se unió a los vecinos de la Francia revolucionaria para liquidar su régimen, y el Rey pidió voluntarios. Uno de ellos fue Juan Martín, que en tierras francesas aprendió los rudimentos de la guerra y la guerrilla, así como ciertas normas de hidalguía y humanidad para con los prisioneros.

A la vuelta de la guerra, en 1796, casó con Catalina de la Fuente y se instaló en el pueblo de ésta, Fuentecén, entre Castrillo y Aranda de Duero. Allí vivió como un labriego más hasta que en 1808 los franceses ocuparon España entre la inopia del pueblo y la imbecilidad de sus mandamases. Había concebido Juan Martín en la Guerra del Rosellón tanta animosidad contra los franceses que, según la leyenda, antes del 2 de mayo ya se había echado al monte con dos vecinos para hostigar a los invasores. Al empezar las hostilidades fue ampliando su partida y comenzó a atacar la vía entre Madrid y Burgos que atraviesa su comarca natal y por la que discurría abundante circulación de hombres y pertrechos.

Es interminable el relato de sus andanzas y aventuras. Cargando a caballo y con arma blanca al frente de sus jinetes, son incontables los ataques de Juan Martín. Su movilidad, asombrosa. Su audacia, ilimitada. Con 150 hombres toma Salamanca. Es capaz de defender Béjar y llega a entrar hasta tres veces en Madrid. Tanta era su popularidad que los guerrilleros y los patriotas en general dieron en llamarse «empecinados», con la significación adjetiva que llega hasta hoy.

Convertido ya en jefe militar, persigue a los franceses hasta el fin de la guerra y, vuelto Fernando VII, es ascendido a mariscal de campo, aunque no le pagan. Su estrella palidece cuando se enciende de nuevo la tea absolutista. Pero Juan Martín no se resigna: conspira, se revuelve, trabaja por la vuelta del orden constitucional. Es un patriota, un liberal, como corresponde al apodo que le han permitido conservar como título: Empecinado. En 1820, Riego obliga al Rey Felón a acatar de nuevo la Constitución de Cádiz y El Empecinado es uno de los pocos militares importantes que se mantiene a su lado, durante el Trienio Constitucional. Cuando, con el respaldo oculto del Rey, empiezan a alzarse jefes guerrilleros como Merino para reimplantar el absolutismo, es Juan Martín el que debe perseguir a sus antiguos compañeros.

Juan Martín, como Riego y Torrijos, pertenecía al círculo de los comuneros, escisión masónica que agrupaba a los llamados exaltados, defensores de la constitución. Y quizás su compañero mejor en la época última de su vida fue Eugenio de Aviraneta, el pariente y personaje de las novelas de Baroja, modelo de conspiradores. Conforme iba perdiendo la guerra, cada vez más reducido a las montañas de su comarca natal, donde le acechaba la envidia de los vecinos y la inquina de sus antiguos compañeros de guerrilla, tuvo ocasión El Empecinado de pasarse a las filas de Fernando VII por expresa invitación de éste a lo que contestó: Diga usted al Rey que si no quiere la Constitución que no la hubiera jurado; que el Empecinado la juró y jamás cometerá la infamia de faltar a sus juramentos.

El Felón no lo olvidó. Cuando, tras la rendición de los generales liberales a los franceses de Angulema, Juan Marín se queda solo, se entrega pacíficamente en Olmos para salvar a sus hombres. Pero lo encadenan y lo llevan a rastras, entre los vejámenes del populacho, a Roa.  Desde finales de 1823 a 1825 ninguna humillación le es ahorrada. Viendo que su vida peligra, se movilizan sus compañeros y hasta el rey de Inglaterra pide clemencia, pero el de España, sin dar la cara, confirma la sentencia. En la plaza de Roa, el 19 de agosto, tras romper las esposas al pie del cadalso y tratar de huir a una iglesia, Juan Martín muere en la horca –se le niega ser fusilado– «por atentar contra los derechos del Trono». ¡El trono que defendió con su sangre cuando Fernando VII lo ofrecía de rodillas a Napoleón! Sin embargo, el ahorcado de Roa ha pasado a la historia como héroe.

A Juan Martín “El Empecinado” el Felón Fernando VII le ofreció un título nobiliario y una gran cantidad de dinero 1.000.000 de reales de la época, para que se adhiera a su causa. Sin embargo. El Empecinado rechazo la oferta yu mantuvo su lealtad a la Constitución de Cádiz que hay Jurado.

Los Castellanos y Leones siempre se han caracterizado en no Homenajear y destacar la figura de sus Héroes, pero estemos seguro que desde el “Circulo Cultural Juan Marín “El Empecinado” y “Ateneo Cultural Villalar”- Siempre estará presente y será para nosotros un “SIMBOLO DE HONOR Y DIGNIDAD”.

Politólogo. – Sociólogo. – Presidente de La Liga Española Pro-Derechos Humanos – Presidente del “Ateneo Cultural Villalar” y “Centro de Estudios Ateneos”.

El adiós a un grande de la política del siglo XX. José Mujica.

El Día de Zamora, por Fco. José Alonso Rodríguez, 20 de Mayo 2025.

No deja indiferente a nadie familiarizado con la política, el pensamiento y la personalidad del expresidente uruguayo José Mujica, fallecido recientemente, a punto de cumplir sus noventa años. La honestidad y claridad de sus ideas irrumpió en el panorama del convulso siglo XX latinoamericano, donde las dictaduras proliferaron y llenaron los países como Chile, Argentina, Uruguay, de terror y muerte. con un pensamiento y una praxis política, realmente excepcionales.

Su vida, llena de contrastes, no está exenta de polémica: activista político desde los 14 años, guerrillero urbano (Tupamaros), participante y más tarde líder del movimiento político Frente Ancho, durante la dictadura militar, lo que lo llevó a ser preso político durante quince años. Con el cambio de régimen, fue ministro de agricultura y más tarde llegará a ser presidente de su país en 2010.

Reconocido por su pobreza y austeridad, principios asimilados de sus ideas anticapitalistas, donaba el 90% de su salario a causas sociales, predicaba con sus ideas y vivió con sus principios filosóficos, lo que le acarreó la connotación del presidente filósofo.

Sus ideas políticas iluminan la vida intelectual con pensamientos profundos como su definición de la democracia: “Hay de aquellos que creen que el poder está arriba, el poder está en el corazón del pueblo que decide…” De activista político de izquierdas en su juventud, se decantó por un pensamiento democrático, con sensibilidades sociales hacía las clases campesinas y trabajadoras

Respecto a su pasado decía: “cuidémonos de trasladar nuestras frustraciones a las generaciones más jóvenes…”, creía ampliamente en el delegar y el reconocer el valor de las generaciones que le sucedía. A los jóvenes les recomendaba: “Hay que tener una causa para vivir, una pasión que te mueva y te comprometa, la vida no puede ser más que trabajar para conseguir y pagar facturas. La pobreza para él, citando a Séneca, era desear una prosperidad más allá de lo posible y ansiar más de lo que realmente necesitamos. Rescata el valor de la vida misma, la austeridad en lugar del despilfarro, criticando la superficialidad y el consumismo y la banalidad en la que se sumergen muchos seres humanos, realmente pobres mental y espiritualmente.

Su utopía socialista lo lleva a perseguir un mundo más justo. Durante su presidencia la prosperidad llegó a Uruguay, el desempleo solo era del 5%, el país gozó de estabilidad y prosperidad.

Despedimos a un político consecuente con sus ideas, no militó ciegamente en la izquierda latinoamericana, llegó a censurar y señalar al presidente venezolano Maduro como dictador y usurpador de la presidencia de su país. Una voz crítica que nos alerta sobre el holocausto ecológico, las injusticias sociales y la falta de principios y valores en los que nos sumergimos como sociedad.

Politólogo. – Sociólogo. – Presidente Liga Española Pro Derechos Humanos. – Centro de Estudios Ateneos.

8 de Marzo Día Internacional de la Mujer

El Día de Zamora, por Fco. José Alonso Rodríguez, 6 de Marzo de 2025

Desde la Liga Española Pro Derechos Humanos exhortamos a todas las mujeres, amas de casa, trabajadoras, profesionales, campesinas, obreras, estudiantes, indígenas, afro descendientes, solteras y casadas, a conmemorar el histórico día de la mujer, sin imposiciones ideológicas ni dogmatismos

Hacemos un llamamiento activo a todas las organizaciones de mujeres, para unir esfuerzos y hacer más efectivas las diversas formas de lucha pacífica para obtener mediante la participación activa, la derrota definitiva de las políticas excluyentes y discriminatorias de los diferentes sistemas políticos que, en la mayoría de las ocasiones, imponen patrones culturales en donde el ser mujer en un mundo patriarcal, continúa siendo un gran obstáculo para el desarrollo personal y profesional.

 Frente a estas dificultades, reconocemos una oportunidad que motiva a la unión de género y que fortalece a las organizaciones de mujeres constituidas actualmente, para que se pueda contar efectivamente con una igualdad de derechos en todos los ámbitos de la sociedad.

Para eso, debemos unificar esfuerzos año tras año, al conmemorar el Día Internacional de la Mujer, con el objeto de organizar actos de diversa índole, colmados de homenajes hacia el rol que desempeñan todas las mujeres en la sociedad, recordando, sobre todo, aquellas promesas incumplidas del pasado, que tienden a morir en el olvido, en donde predominan sistemas de injusticia desigualdad e inseguridad.

A lo largo de los siglos las mujeres han luchado intensamente, desde diferentes sectores, por la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo. El Día Internacional de la Mujer es recordar esa lucha tantas veces ignorada y no abandonar la perseverancia de conseguir la igualdad entre todos los seres humanos.

Al rendir un homenaje a la mujer este 8 de marzo de 2025, resulta fundamental recordar el motivo de esta celebración, puesto que, si bien el origen de esta fecha es la lucha de las mujeres por reivindicar sus derechos fundamentales, es ineludible generar un cambio cultural en la sociedad donde el respeto y la convivencia sean efectivas.

Hechos históricos demuestran que el proceso de lucha incansable por parte de las mujeres en el mundo por la reivindicación de sus derechos. En 1908 cuando más de 40,000 costureras industriales se declararon en huelga, por la demanda de mejoras salariales, reducción de la jornada laboral, abolición del trabajo infantil y derecho a sindicalizarse, los dueños de la fábrica Cotton Textiles Factory en la ciudad de Nueva York, encerraron a sus empleadas para que no se unieran a la huelga, y se desató un incendio que provocó la muerte de 129 obreras. En 1909 Nueva York fue de nuevo testigo de la protesta de 15,000 mujeres trabajadoras, bajo el lema Pan y Rosas en el que el “Pan” simboliza la seguridad económica y las “Rosas” la calidad de vida. Posteriormente, las mujeres extendieron sus protestas hacia el derecho al voto y hacía el fin de la esclavitud infantil.

El Día Internacional de la Mujer fue propuesto en 1910 por la Alemana Clara Zetkin, integrante del Sindicato Internacional de Obreras de la Confección, durante el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas en Copenhague, Dinamarca, destacando el carácter proletario y popular de esta celebración. En 1975 las Naciones Unidas establecieron. el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer.

Este día supone reconocer y valorar el decidido aporte de todas las mujeres del mundo a la construcción de la sociedad. Es justo valorar su inmensa ternura, creatividad, capacidad de trabajo, inteligencia y contribución al logro de las grandes transformaciones sociales de la historia de la humanidad. Las sociedades de hoy no podrían existir sin sus significativos aportes técnicos, científicos, y de fortalecimiento a la economía.

No podemos en este día dejar de recordar la labor que realizan las mujeres saharauis, las palestinas y las ucranianas en estos momentos tan dificultosos que están atravesando sus respetivos Países.

Fco. José Alonso Rodríguez, Politólogo, Sociologo – Pte. de la Liga Española Pro-Derechos Humanos

Entrevista a Fco. José Alonso Rodríguez

Politólogo, Sociólogo, Pte. Liga Española Pro-Derechos Humanos, Ilustre Miembro del Ateneo de Madrid

NHU, Marzo de 2025, Nación Humana Universal, Lavapiés – La Latina – Embajadores, Nº 131.

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Joaquín Lera, El Bob Dylan Español

Artículo publicado en la Comarca de Puertollano
Artículo publicado en Mi Ciudad Real, diario Digital
Articulo publicado en La Voz de Puertollano

Por Francisco José Alonso Rodríguez, politólogo y sociólogo – Presidente de la Liga Española Pro-Derechos Humanos y Presidente del Centro de Estudios Ateneos

El pasado miércoles día 15 de enero en el “Espacio Ronda” de Madrid, espléndidamente dirigido por Armando Lozano, tuvimos la ocasión de escuchar a Joaquín Lera interpretar la canción “Cantinera de Monte Arruit” en la presentación del libro de Carlos Sánchez Tárrago (Historiador y escrito) con este mismo título.

A lo largo del dilatado camino que supone nuestra experiencia vital, existen momentos que te puedes cruzar con personas que consiguen marcarte, reanimándote a continuar con aquellas ilusiones e inquietudes que te forjaste en los primeros años de tu existencia, dándote fuerza para continuar con tu obra y tener la moralidad suficiente de poder lograr nuestras metas.

Esto es exactamente lo que me ha sucedido al encontrarme con Joaquín Lera, músico, compositor, cantautor, poeta, escritor y pintor, considerado por sus compañeros de oficio, como una de las figuras más prolíficas e influyentes en la música española desde los años 80.

La magnífica y desgarrada voz de Joaquín Lera y su excelente interpretación del pasado día 15 nos ha llevado a indagar en la vida y en la obra de este madrileño-gallego, que ha editado 29 discos de producción propia y es autor de 10 libros de poemas, algunos de los cuales se incluyen en “Autorretratos poéticos” presentado en la pasada Feria del Libro de Madrid y en el que figuran junto a Cervantes, Bécquer, Machado, Unamuno, Alfonsina Storni, Walt Whitman, Rubén Darío o César Vallejo.

Joaquín Lera, está considerado a la altura de un Bob Dylan o Leonard Cohen, entre los nuestros al nivel de un Serrat, Sabina, Luis Eduardo Aute (del que fue un gran amigo). Joaquin Lera, ha compartido escenario con artistas como Hilario Camacho, Antonio Vega, Sabina, Juan Antonio Muriel, Enrique Urquijo, Alberto Cortéz, Manolo Tena, Pablo Guerrero, y Aute entre otros.

En la Transición y en la “Movida Madrileña” de los 80 su nombre figuraba junto a los de Sabina, Aute, Miguel Ríos e Hilario Camacho. En una época de tan gran compromiso político Joaquín Lera comenzó su carrera profesional cantando boleros y canciones de amor en plena Calle Preciados, sí, junto a esos grandes almacenes. Don Enrique Tierno Galván, recordado y añorado Alcalde de Madrid, le concedió el carnet naranja que le autorizaba a ser cantautor en la calle. Luego le contrataría junto a María Dolores Pradera para cantar a los presos en la cárcel de Carabanchel.

Muy de Madrid y muy de barrio, como él mismo se describe, cada día cogía la guitarra y se iba caminando desde la calle Zurita hasta la Puerta del Sol, así compone su canción “Calle hhPreciados” que incluyeron Sergio y Estíbaliz en uno de sus discos. La noche madrileña se enriquecía con sus interpretaciones en Avalon, El Juglar, Café Barbieri, Song Parnass, Rincón del Arte y algunos más por la zona. También en Rockola, Peña 3 y Pachamama en la zona de Argüelles.

Treinta y cinco años estuvo nuestro Bob Dylan madrileño formando parte del paisaje nocturno de Madrid, con la experiencia y la inspiración para componer canciones como “Sobreviviremos” hecha muy popular por el grupo Mocedades. Sus canciones han traspasado fronteras generándole buenos derechos de autor, también como realizador de videoclips con sus propias canciones. Un hito internacional de primer orden para Joaquín Lera lo supuso su amistad con Betty Pino, la reina de la radio en Miami, como él la llama. Betty abrió las puertas de América a Julio Iglesias y a un montón de artistas latinos.

Sincero y honesto, Joaquín Lera, señala que le interesa más el reconocimiento que la fama. La fama es traicionera, tiene muchos nombres. Si no sabes gestionarla, te puede hundir y llevarte al otro barrio, suele decir el cantautor.

Prolífico autor de discos (29), podemos reseñar títulos como: Síntesis, Cometas, Polos opuestos, El viajero invisible, la Cuna del agua, El hotel de la piel, Aquí y ahora, etc. Ha escrito más de 500 canciones y ha musicado a poetas como Antonio Machado, Felix Maraña, Manuel Lopez, Azorín, Alfredo Pérez Alencart, Carmen Sigüenza, Giovanna Benedetti, Blanca Andreu, Luz Pichel, José Hierro, Chantal Maillard y Luis Alberto de Cuenca, entre otros. Sus libros de poesía (10) son fuente de su inspiración musical.

Destaca Joaquín Lera que música y poesía van unidas, son amantes, un imán, aunque también pueden funcionar por separado. Ante las guerras de Ucrania y de Gaza ha alzado su voz, manifestando alto y claro que en ambos casos la música y la poesía lloran sangre. Es horroroso lo que sucede en muchas partes del mundo y estas situaciones de guerra le inspiran blues, boleros, baladas o rancheras, para protestar contra las atrocidades.

En la amplísima trayectoria internacional de Joaquín Lera destaca su experiencia en Cuba con personajes como Compay Segundo o el percusionista Tata Güines. En India realizando el documental “Madre India” o en Senegal, impactado por la basura y miseria alrededor de unos niños. Ha trabajado con las cámaras de vídeo y la guitarra al hombro por países tan dispares como Alemania, Corea, Puerto Rico, Cuba, Sudáfrica, Egipto, Estados Unidos, Túnez, Brasil, Francia, Italia, Inglaterra, Senegal, India, Argentina, Uruguay, Portugal, Croacia y Bulgaria.

Para Joaquín Lera, la música de cantautor siempre ha existido, existe y existirá. Considera que en el negocio de la música todos quieren opinar y el artista tiene que ser fiel a sí mismo, de lo contrario puede convertirse en un juguete y perder la ilusión.

Joaquín Lera, siempre se ha sentido agradecido a sus clubs de fans que tiene por todos los países donde ha actuado a lo largo de su dilatada carrera. Joaquín Lera, considera que la escritura de sus poemas es el bálsamo de su equilibrio. El báculo del día a día. El bodegón de su alma inquieta. La barca donde surca los mares. Se siente como un aprendiz de poeta, para él escribir poemas suele decir que le ha salvado de la quema y el espanto y le ha evitado de ir al psiquiatra, sintiéndose más libre.

Estoy seguro que a no tardar mucho se realizarán tesis doctorales sobre la obra de Joaquín Lera, habiendo sido ya merecedor de premios por la gran obra artística en distintos campos en que ha desarrollado su actividad artística.

Joaquín Lera, se define el mismo en esta estrofa:

Alguien quiso cortarme la luz

Pero yo estaba amaneciendo

Mirando los espejos en el rompeolas

Enhorabuena por su trayectoria y por su obra a nuestro gran cantautor madrileño-gallego, a nuestro Bob Dylan.

El Triunfo de David contra Goliat

Desde la Liga Española Pro-Derechos Humanos, queremos hacer eco de esta importante noticia, publicada en el Confidencial el 19 de Noviembre de 2024.

La Audiencia Provincial de Madrid ha desestimado la demanda por “acción de jactancia” presentada por el Reino de Marruecos contra el periodista Ignacio Cembrero que señaló a los servicios secretos marroquíes como los responsables del pirateo de numerosos teléfonos móviles, incluido el suyo, con el programa malicioso «Pegasus» de fabricación israelí.

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