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Pretenden perpetuar al Majzén en el tapiz del Sáhara Occidental

El Día de Zamora, por Felipe Briones Vives, 17 de Noviembre de 2025.

1975. Continúa el toque de queda en todo el Sáhara y las autoridades españolas, para entorpecer las manifestaciones saharauis contra la entrega del Territorio a Marruecos, ordenan rodear con alambradas los principales barrios de las ciudades. España había entregado las fichas y los expedientes personales de todos los saharauis a los marroquíes. Listas de militantes del POLISARIO, simpatizantes o simplemente sospechosos, informaciones sobre domicilios y desplazamientos de personas y familias, actividades, antecedentes políticos…fueron ofrecidos por las autoridades a sus sucesores expansionistas.

La revista Blanco y Negro recuerda que, durante el pasado mes de enero de 1975, Don Juan de Borbón había estado en Rabat invitado por el Rey de Marruecos. Al referirse a los temas de conversación  destaca los referentes a la soberanía del Sáhara; el semanario, dirigido por el segundo Jefe del Gabinete de Prensa del Conde de Barcelona, Luis María Ansón, afirma que Hassan II había ofrecido las siguientes compensaciones: “Dos bases militares como garantía para las Islas Canarias; el cincuenta por ciento de la explotación de los yacimientos de FOSBU-CRAA y, por último, garantía para las labores pesqueras de los pescadores procedentes de las Islas Canarias”. La revista añade que el Monarca explicó a Don Juan que el Sáhara era vital para Marruecos; que el Referéndum supondría la instalación de un régimen radical a los pies de su país, con apoyo argelino; que, acosado por todas las fronteras, el trono alauita podría ser derribado; que entonces España se encontraría a pocos kilómetros de su costa con un país –Marruecos–, en la órbita de la Unión Soviética, lo que, unido a la situación portuguesa, le parecía alarmante para la estabilidad española. “Don Juan –acaba el rotativo– redactó un completo informe sobre la entrevista que envió a su hijo el Príncipe Don Juan Carlos”.

Se ha interpretado que los Acuerdos Tripartitos de Madrid de noviembre de 1975 amparaban la eliminación física, primero, y política después, del Pueblo saharaui. Pero, de igual modo, el Plan estaba construido sobre fundamentos jurídicos, políticos y morales y cálculos falsos que lo abocarían al fracaso.

Rafael Wirth y Soledad Balaguer, periodistas, relataban así lo que iba sucediendo:

“La gente huía, en el más exacto sentido de la palabra. Huían como podían: a pie, en coche, en camello algunos, con su rebaño si les era posible, pero la mayor parte de las veces con un par de cantimploras de agua y un puñado de arroz, con un manto y un bastón como toda pertenencia.

La gente que llegó a los campamentos de refugiados eran personas que no tenían nada, que no sabían verdaderamente qué hacer y cuyas familias estaban muchas veces diezmadas. Que habían pasado para llegar allí un enorme cúmulo de privaciones y sufrimientos. Muchos de ellos anduvieron días y noches hasta alcanzar una de las avanzadillas del POLISARIO, que patrullaba el desierto para recogerlos. La enorme cantidad de niños, que tras una larga marcha por el desierto, con el inmenso frío de la noche saharaui, han quedado absolutamente paralizados, al no haber podido soportar sus jóvenes músculos el enorme esfuerzo; las mujeres embarazadas que han dado a luz prematuramente, teniendo como toda asepsia las manos sucias de los suyos.”

De los 30.000 habitantes saharauis de El Aaiun, sólo quedaron bajo ocupación marroquí unos 6.000; la misma proporción deja Dajla, Smara y La Güera. Muchas otras localidades fueron totalmente abandonadas.

La invasión y posterior ocupación del territorio saharaui por Marruecos será el inicio de un régimen de apartheid, de sistemática violación de los más elementales derechos, no solo civiles y políticos de la población saharaui, tanto en los territorios ocupados como de la población que hubo de arrastrar con las severidades e inclemencias del exilio, sino también de la propia integridad física de tantos civiles saharauis que fueron víctimas de desapariciones en manos de los servicios de seguridad marroquíes. Todo el territorio ocupado se convertirá en un coto cerrado de represión con la mayor brutalidad contra una población indefensa y sin ninguna posibilidad de comunicación con el exterior. Represión, abandono, odio contra los corazones. Las detenciones arbitrarias, las torturas sistemáticas, los allanamientos domiciliarios y las ejecuciones sumarias serán práctica común contra la que no hay protección. Los recursos naturales del territorio, incluso los no renovables, serán esquilmados con frenética rapiña y en total impunidad. Hasta el genocidio cultural de las señas propias saharauis, desde el recién nacido prohibiendo la elección del nombre y de sus apellidos.

Dieciséis años de guerra para expulsar al ocupante, rompiendo el Muro de la Vergüenza; miles de muertos; la voluntad de ser libres, expresada de mil formas distintas; el auto dictado por el Juzgado Central de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional, de procesamiento de altos cargos marroquíes por el genocidio perpetrado desde 1975 a 1991 contra el Pueblo saharaui; un plan de autonomía inventado por Marruecos ya en 2007 y rechazado entonces por el Consejo de Seguridad de la ONU; los Acuerdos económicos entre la Unión Europea y Marruecos sobre el Sáhara Occidental prohibidos por el Tribunal Europeo de Justicia…

Y pese a todo ello, aún humeante el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik con condenas de cadena perpetua, 20, 25 y 30 años de cárcel, el Régimen marroquí ofrece de nuevo, cínicamente, sin cambio alguno, una autonomía a la población saharaui para que, sin ambages, ésta desarbole su Estado, la República, renuncie al referéndum, a su perpetua voluntad de independencia, a que abandone la lucha desde las zonas liberadas, el activismo desde las zonas ocupadas y la resistencia desde los campamentos de refugiados, se adentre en el Sáhara… ¿a cambio de qué? de instalarse definitivamente bajo el manto del Majzén marroquí, la élite dirigente del país que ostenta el poder fáctico, en torno al Rey, jefe y amo de todos. Bajo un sistema represivo que permanecerá incólume. Honestamente, no resulta posible idear, para quien se acerca a la historia del Sáhara Occidental y a la idiosincrasia de su Pueblo, propuesta más estrafalaria y seca de raíz.

Este Plan arranca de la premisa falsa de que Marruecos ostenta la soberanía sobre el Sáhara Occidental y que por ello puede ofrecer una autonomía. La soberanía pertenece al Pueblo del Sáhara Occidental. Excluye, de igual modo, que cualquier vía de solución para el Sáhara debe ser, previa y mutuamente, aceptada por las dos Partes, e incluso quebranta frontalmente la voluntad del propio Marruecos y el POLISARIO al firmar el Plan de Arreglo de 1990-1991, y acordar que la independencia figuraría como una de las dos opciones en la Consulta a los saharauis. En definitiva, cuestiona el estatus internacionalmente establecido para el Sáhara Occidental como Territorio No autónomo pendiente de descolonizar e, igualmente, apuesta por una insoportable solución para los territorios invadidos militarmente y ocupados ilegalmente.

¿Y España? ¡Ah, España!… cualquier país puede alinearse con las tesis de Marruecos. Pero no España. Para Naciones Unidas sigue siendo la potencia colonial hoy en día del Sáhara Occidental. Con base en la carta de la ONU, España tiene la obligación de auspiciar el autogobierno del movimiento de liberación saharaui y apostar por la descolonización del Territorio. El vínculo de España es con el Sáhara Occidental y con su Pueblo y no con Marruecos. La aventura del Presidente español a favor la autonomía del Sáhara Occidental, pronunciamiento para el que carece de competencia, es además nulo porque elimina un referéndum que contemple la opción de la independencia. Y el referéndum y la opción de país libre al Pueblo concernido son las claves para que se produzca una correcta descolonización.

Con un Régimen marroquí que no quiere oír hablar de referéndum sino de ultraje internacional, incapaz de gestionar una autonomía para el Sáhara ni de otorgarla a zonas de Marruecos que sí la desean como el Rif o el Souss, la realpolitik consiste en un Sáhara Occidental libre como la única pieza que ensamble el puzzle del Magreb de los Pueblos.

Felipe Briones Vives, Fiscal del Tribunal Supremo, Colaborador de la Liga Española Pro-Derechos Humanos

Sáhara Occidental, 50 años de Ocupación Militar

El Día de Zamora, 14 de Noviembre de 2025.

Ecos de Villalar, por Fco. José Alonso Rodríguez, 06 de Noviembre de 2025.

El 6 de noviembre de 2025 se cumplieron 50 años de la Marcha Verde, y el Gobierno de entonces de España permitió y entrego el Sahara Occidental al Reino de Marruecos y Mauritania empezando el calvario del Pueblo Saharaui, que gracias a Argelia que les permite vivir desde entonces en su Territorio en la Zona de Tinduf.

Tenemos que recordar que el 16 de octubre de 1975, el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, condenó las pretensiones de Mauritania y Marruecos sobre el territorio del Sáhara Occidental, en una sentencia donde dice, entre otras consideraciones: “El Sáhara Occidental no tiene lazos de soberanía con Marruecos o Mauritania. Debe aplicarse, por tanto, el derecho de autodeterminación”.

Esta sentencia contradice los planes del entonces Rey de Marruecos Hassan II, de construir un gran imperio marroquí, que se extendiera hasta las orillas del rio Senegal. El 6 de noviembre aprovechando la agonía de Franco lanza la “Marcha verde” sobre el Sáhara Occidental, en la que 350.000 marroquíes cruzan la frontera desde Marruecos, y se produce con el beneplácito de la comunidad internacional la invasión militar marroquí sobre el territorio del Sáhara Occidental, comenzando el exterminio silencioso del pueblo saharaui.

 El 14 de noviembre de 1975, el Gobierno de Arias Navarro, firma el documento de la entrega del territorio y la administración del Sáhara Occidental a Marruecos y Mauritania, y empieza el Éxodo de la población civil saharaui, bajo bombardeos con fósforo y napalm. No podemos olvidar que los saharauis llevaban en sus bolsillos el D.N.I. español y se asientan en los campos de refugiados en Tinduf (Argelia). Los saharauis que quedaron en los territorios ocupados del Sáhara Occidental, fueron y siguen siendo perseguidos, torturados, encarcelados, eliminados o desaparecidos, por el hecho de mantener sus señas propias de identidad ante el invasor, en una continua violación de los Derechos Humanos por parte de Marruecos a los ciudadanos saharauis.

El 6 de septiembre de 1991 se fija como fecha para la finalización de la guerra y el 26 de enero de 1992, como la fecha para celebrar un referéndum de autodeterminación, firmado por las dos partes y como garante, las Naciones Unidas que aprueba el Plan de Paz (Resolución 690/1991).

La comunidad internacional ha abandonado a su suerte al pueblo del Sáhara Occidental, permitiendo que Marruecos, con el apoyo de algunos países amigos, perpetre un genocidio sobre el pueblo saharaui. No podemos quitar la culpa a los Gobiernos de España y a las personas que prometieron estar al lado del pueblo saharaui hasta la victoria final y la recuperación de su territorio, entre otros, nuestro anterior Rey Juan Carlos I y Felipe González. Qué decir del Lobby español en defensa de los intereses marroquís formado entre otros muchos por Rodríguez Zapatero, Bono, Moratinos etc.

 El pueblo saharaui reitera continuamente: “queremos una muerte digna recuperando nuestro país en una guerra, que una muerte silenciosa e indigna por una potencia que nos ocupa militarmente y viola nuestra dignidad”.

Quiero hacer referencia, por su importancia, que en un Auto de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional en Pleno, nº40 de 2014, en la querella presentada por la Liga Española Pro Derechos Humanos, contra varios miembros del Gobierno Marroquí, por el asesinato del Saharaui-Español Baby Liamday Buyema, por las fuerzas de Seguridad Marroquí, el 8 de noviembre de 2010, dictaminaron entre otras cosas: “En definitiva, España de iure, aunque no de facto (por derecho y no por hecho), sigue siendo la Potencia Administradora, y como tal, hasta que finalice el periodo de la descolonización, tiene las obligaciones recogidas en los artículos 73 y 74 de la Carta de Naciones Unidas”. El Auto de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional estaba firmado por el actual ministro del Interior Fernando Grande Marlaska que ese momento Presidia la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, hoy Marlaska es un gran defensor de las tesis promarroquís. No olvidemos que España sigue siendo la potencia administradora para Naciones Unidas. Queda clara la responsabilidad del Gobierno y Estado Español en el caso del Sáhara Occidental: “Una ocupación militar, nunca puede ser legalizada”.  

Quiero recordar que una vez comiendo con el Alcalde de Nueva York Rudy Giuliani en compañía de Bujari (representante del Polisario en la ONU) dicha comida fue organizada por el Fiscal del Tribunal Supremo y miembro de la Liga Española Pro Derechos Humanos Eduardo Fungariño amigo personal del Giuliani pues los dos eran de profesión Fiscales y expertos en Terrorismo. Nos dijo “El problema del Sahara Occidental solo se soluciona con ruido”.

Francisco José Alonso Rodríguez. – Politólogo. – Sociólogo. – Presidente de Liga Española Pro Derechos Humanos y de la Federación Internacional Pro Derechos Humanos-España.

El Trágico Fin de Manuel Azaña

por Fco. José Alonso Rodríguez, 04 de Noviembre de 2025.

“el último presidente de la República española, y por qué fue enterrado con una bandera de México”

El 3 de noviembre de 1940 falleció en el exilio en Francia (Montauban) Don Manuel Azaña, político y escritos, presidente del Consejo de Ministros y presidente de la Segunda Republica.
En enero de 1939, cuando empezó a hacerse aún más evidente la derrota de la Republica en la Guerra Civil, Azaña dimitió como presidente de la República española (en carta de renuncia al presidente de las Cortes, Diego Martinez Barrios, en febrero de 1939) e inició un viaje que le conduciría hasta Francia y el exilio.


El comienzo de la Segunda Guerra Mundial, con la invasión alemana de Polonia a comienzos de septiembre de 1939 y la posterior invasión alemana de Francia, en junio de 1940, puso de manifiesto que su exilio no resultaba parecía demasiado seguro, soportando el acoso de las nuevas autoridades españolas, ansiosas de conseguir su extradición.
Manuel Azaña se encontraba enfermo y agotado y solo llegar a Francia sufrió un grave infarto celebrar que le afectó al habla y le provocó parálisis facial. Un mes después, parecía sin embargo estar bastante recuperado. Con todo, a finales de octubre sufrió una nueva recaída de la que no se podría recuperar. Sus sus restos fueron depositados en el cementerio de Montauban (Francia).


El mariscal Pétain prohibió que se le enterrara con honores de jefe de Estado: solo accedió a que fuera cubierto su féretro con la bandera española, a condición de que fuera la bicolor rojigualda tradicional y de ninguna manera la bandera republicana tricolor. El embajador de México decidió entonces que fuera enterrado cubierto con la bandera mexicana, Según explica en sus memorias, le dijo al perfecto francés.
“Lo cubrirá con orgullo la bandera de México. Para nosotros será un privilegio, para los republicanos una esperanza, y para ustedes, una dolorosa lección.


En torno a las 11 de la mañana del 5 de noviembre de 1940, un cortejo fúnebre con cientos de refugiados republicanos españoles recorrió las calles de la pequeña ciudad francesa de Montauban.
Al frente, los principales miembros de la legación diplomática mexicana ante el régimen colaboracionista de Vichy, como se llama informalmente al régimen político instaurado por el mariscal Philippe Pétain simpatizante del nazismo.
Bajo la atenta mirada de las fuerzas de seguridad, el féretro de Manuel Azaña, último presidente de la II República española, llegó al cementerio en el cual sus restos reposan desde 1940. Lo cubría una bandera de México.


El exmandatario había fallecido dos días antes en el modesto Hôtel du Midi, donde, muy debilitado y perseguido por agentes franquistas y la Gestapo, había pasado sus últimas semanas con vida.
Desde aquí quiero agradecer al Gobierno Mexicano de entonces que sufrago toda la estancia de Don Manuel Azaña y familia en su corto exilio en Francia y su mujer Dolores Rivas Cherif y familiares partieron para su exilio mexicano.


La sepultura de Don Manuel Azaña es propiedad de la familia Rivas Cherif y no han aceptado nunca que sus restos regresen a España.

Francisco José Alonso Rodríguez. – Politólogo. – Sociólogo. Pte de la Liga Española Pro-Derechos Humanos, del Centro de Estudios Ateneos y del Centro de Estudios Manuel Azaña.

Día Internacional de las Personas Mayores

El Día de Zamora, por Fco. José Alonso Rodríguez, 021 de Octubre de 2025.

El 14 de diciembre de 1990, la Asamblea General de las Naciones Unidas, a través de la resolución 45/106, designó el 1 de octubre Día Internacional de las Personas de Edad.

Desde 1990 las Naciones Unidas, celebra el Día Internacional de las Personas Mayores. Esta conmemoración tiene como objetivo concienciar a la población sobre la importante contribución de las personas mayores a la sociedad y sobre los retos colectivos que plantea el envejecimiento. Envejecimiento de la población es un fenómeno universal. Prácticamente todos los países del mundo están experimentando un crecimiento de personas mayores en la población.

El objetivo de Naciones Unidas al proclamar el 1 de octubre como Día Internacional de las Personas Mayores, es que se reflexione sobre los retos sociales y políticos derivados del envejecimiento demográfico y para reivindicar una vejez digna y segura.

En la actualidad, casi 1.200 millones de personas son mayores de 60 años, y para el 2050, se prevé que este grupo de edad alcanzará los 2.200 millones de personas, con lo que nos acercaremos al 23% de la población mundial. Ante esta perspectiva, es evidente que tenemos que prestar atención a las necesidades particulares de las personas mayores de cara a mejorar la calidad de vida.

Tenemos que recalcar el papel transformador que desempeñan las personas mayores en la construcción de sociedades resilientes y equitativas. Lejos de ser beneficiarios pasivos, son impulsoras del progreso y aportan sus conocimientos y experiencia en ámbitos como la equidad en la salud, el bienestar económico, la resiliencia de las comunidades y la defensa de los derechos humanos.

La evolución demográfica hace que la acción sea más urgente que nunca. Las personas de edad Promueven una sociedad para todas las edades mediante la adopción de medidas en materia de desarrollo, salud y entornos favorables. El tema de 2025 refleja de forma directa estos principios al reconocer a las personas de edad como impulsoras del progreso son un segmento de la sociedad en rápido crecimiento, especialmente en los países en desarrollo. Las políticas que empoderan a este grupo de edad, garantizan el acceso equitativo a la atención sanitaria y la protección social y eliminan la discriminación son esenciales para el desarrollo sostenible en un mundo que envejece. Al amplificar las voces de las personas de edad y reconocer sus contribuciones, el Día Internacional de 2025 sirve de plataforma para que las personas de edad expresen sus aspiraciones, defiendan sus derechos y reclamen políticas que garanticen su dignidad y bienestar.


En 2080, las personas mayores de 65 años superarán en número a los menores de 18 años. La esperanza de vida mundial ha alcanzado los 73,5 años en 2025, lo que supone un aumento de 8,6 años desde 1995. El número de personas de 80 años o más aumenta aún más rápidamente y se prevé que supere el número de bebés a mediados de la década de 2030 y alcance los 265 millones.

A medida que población envejece, ha aumentado la demanda de asistencia sanitaria y asistencia social, especialmente para las personas con enfermedades como la demencia, una de las principales causas de dependencia y discapacidad en las personas mayores. La atención especializada es ahora indispensable para satisfacer estas necesidades crecientes.

Una vida más larga trae consigo oportunidades, no solo para las personas mayores y sus familias, sino también para la sociedad en su conjunto. Los años adicionales brindan la oportunidad de realizar nuevas actividades, como la educación superior, una nueva vía profesional o la búsqueda de una pasión largamente olvidada. Las personas mayores también contribuyen de muchas formas a sus familias y comunidades. Sin embargo, el alcance de estas oportunidades y contribuciones depende en gran medida de un factor: la salud.

El envejecimiento de la población está a punto de convertirse en una de las transformaciones sociales más importantes del siglo XXI, con implicaciones para casi todos los sectores de la sociedad, incluidos los mercados laborales y financieros, la demanda de bienes y servicios, como la vivienda, el transporte y la protección social, así como estructuras familiares y lazos intergeneracionales.

Los Días Internacionales nos dan la oportunidad de sensibilizar al público en general sobre temas de gran interés, tales como los derechos humanos, el desarrollo sostenible o la salud. Al mismo tiempo, pretenden llamar la atención de los medios de comunicación y los Gobiernos para dar a conocer problemas sin resolver que precisan la puesta en marcha de medidas políticas concretas. El lema de este año es “Por una sociedad libre de edadismo”.

Politólogo. – Sociólogo. – Presidente Liga Española Pro Derechos Humanos. – Centro de Estudios Ateneos.

Rodríguez Zapatero, “el Príncipe del Chavismo”

El Día de Zamora, por Fco. José Alonso Rodriguez, 23 de Septiembre de 2025.

Todos tenemos en la memoria la expresión que utilizó la Vicepresidenta de Venezuela Delcy Rodríguez al saludar a José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno de España, llamándole en público “mi príncipe”, sucedió en una de sus reiteradas visitas al dictador venezolano Nicolas Maduro.

De todos es conocida la gran amistad que tiene Zapatero con los hermanos Jorge Rodríguez (Presidente del Parlamento Venezolano) y Delcy Rodríguez (Vicepresidenta del Gobierno Venezolano), hasta el punto de que entre ellos se llaman “primos y hermanos”.

En alguna otra ocasión he dicho basándome en documentos de la Exfiscal General de Venezuela Luisa Ortega que ha denunciado tanto ante la CIA como ante INTERPOL la venta de cuatro buques para el Ejército venezolano en la época de Chaves, dotados de tecnología norteamericana. estando prohibido por el Gobierno de EE.UU. La venta se realizó en Caracas con la firma del ministro de Defensa de España José Bono, siendo Juan Pérez Gómez presidente de Navantia, según asegura la Ex Fiscal General de Venezuela con documentos que entregó tanto a la CIA como a INTERPOL con un sobreprecio que le reportó a Rodríguez Zapatero y a Jose Bono una comisión próxima a los 30 millones de euros.

Qué decir del lobby que Zapatero ejerce para el Gobierno Marroquí en unión de miembros que fueron de su Gobierno, como sus ministros de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos, Trinidad Jiménez (que pasó de ser pro saharaui a pro marroquí en cuestión de días), José Bono, Juan Fernando López Aguilar entro otros muchos, que por las prebendas recibidas han sido capaces de traicionar al pueblo saharaui desprestigiando con ello a España que siempre ha mantenido una defensa del pueblo saharaui.

La DEA considera a José Luis Rodríguez Zapatero como un estrecho colaborador del régimen bolivariano y sus “Soles”. La Administración estadounidense ha avisado con suspender su visado y dictar una orden de busca y captura contra él, lo que sería un enorme desprestigio para España por su conducta poco apropiada como expresidente de Gobierno, cargo por el que ya recibe una pensión vitalicia con la que puede vivir holgadamente.

Desde que Jose Luis Rodríguez Zapatero pasó a ser expresidente del gobierno de España, sus vínculos con el régimen venezolano se han ido estrechando. Como representante del Grupo de Puebla y del Foro de Sao Paulo, no nos puede extrañar que se haya convertido en un defensor de la narcodictadura bolivariana. Viene desempeñando un papel de “príncipe” del régimen como lo HA BAUTIZADO su amiga Delcy Rodríguez (vicepresidenta de Venezuela), desde 2014 ya una década muy provechosa para él. Se le puede encontrar en todas las ensaladas y enjuagues maduristas. Mediador ante Unasur, facilitador de mesas de diálogo fallidas, observador de elecciones amañadas, abogado de algunos pocos presos maduristas.

El diario “Valencia News” ha publicado una cronología de sus actuaciones como defensor del narco régimen venezolano. Otro papel que ha desprestigiado a España por la labor del expresidente José Luis Rodriguez Zapatero en su papel de “príncipe venezolano” ha sido como observador internacional de las elecciones legislativas, avalando el comprobado fraude. Zapatero sabe y recuerda con su comportamiento al camarada Stalin: “Lo importante no es votar, sino quién cuenta el voto”. En su papel de defensor del narco régimen impuso la salida de Venezuela a España del ganador de las elecciones presidenciales de 2024, Edmundo González Urrutia. A estas alturas, podemos asegurar que las sospechas de que José Luis Rodríguez Zapatero actúa como valedor de un narcodictador se extienden a todas las instancias mundiales incluida la Corte Penal Internacional.

José Luis Rodríguez Zapatero, se ha convertido en un hombre fuerte en Moncloa, donde Pedro Sánchez sigue sus recomendaciones y consejos, tanto en las relaciones con China convirtiéndose como muñidor del lobby de China en España, (ejerciendo de príncipe de las tinieblas) así como por ser el mediador con Puigdemont, por los imprescindibles siete votos de Junts para que Sánchez siga instalado en la Presidencia del Gobierno del Reino de España.

Politólogo. – Sociólogo. – Presidente de la Liga Española Pro Derechos Humanos. – Centro de Estudios Ateneos y Centro de Estudios Manuel Azaña.

Asesinato del activista Charlie Kirk

El Día de Zamora, por Fco. José Alonso Rodríguez, 14 de Septiembre de 2025.

Tras un corto viaje para participar en una reunión de un Comité sobre Derechos Humanos me encuentro con la noticia del asesinato del activista norteamericano Charlie Kirk. Tengo que decir que en esta reunión se hablaba de España como un país gobernado por una dictadura, tema sobre el que en otro artículo seré más explícito. Me voy a centrar hoy en el asesinato del activista Charlie Kirk.

El asesinato de Charlie Kirk deja al descubierto la sangrienta fractura política en que se encuentran los Estados Unidos de América, muy similar a la que tenemos en España donde las dos partes en las que se haya dividida la sociedad son irreconciliables, por lo que la convivencia está en peligro.

Charlie Kirk era amigo personal del Vicepresidente de Estados Unidos JD Vance y de su esposa y en compañía de otros políticos del entorno ideológico de Kirk se desplazaron a Utah. Resaltemos que era una de las personas que ejercían una gran influencia sobre el Presidente Donald Trump, que fue el primero que declaró en televisión que el asesino ya estaba detenido y valoró que “la pena capital” sería apropiada para el criminal. Aseguró Donald Trump que había hablado con la viuda de Kirk y le aseguro que su movimiento político “Turning Point USA” proseguirá su actividad.

Los investigadores no han oficializado aún una hipótesis definitiva sobre los motivos que llevaron a Tyler Robinson, un joven de 22 años de buena familia, hijo de un sheriff retirado y excelente estudiante a cometer un crimen tan atroz que ha vuelto a estremecer a Estados Unidos. Ya empiezan a levantarse voces que lo equiparan al asesinato de Martin Luther King.

Charlie Kirk a sus 31 años era considerado entre millones de personas en todo el mundo como un referente de las nuevas generaciones conservadoras. Casado con su esposa Erika y padre de dos hijos, se confesaba abiertamente cristiano y su actividad pública era siempre respetuosa.

Una vez más después del asesinato algunos medios de comunicación “también españoles” tratan de presentar a Charle Kirk como un “trumpista” y del llamado movimiento MAGA (“Make America Great Again”). Pero Charlie Kirk era ante todo un joven divulgador y conferenciante norteamericano, un defensor a ultranza de la libertad de expresión, de la vida de los no nacidos, la importancia de la familia y del matrimonio como pilares fundamentales de la sociedad.

En sus cara a cara con “activistas de izquierdas” que trataban de cuestionar sus argumentos, sin perder nunca la calma ni las formas, Charlie Kirk era capaz de sostener sus planteamientos con una enorme elocuencia y espíritu crítico, huyendo de la violencia verbal.

Su defensa de la inmigración legal, y sus críticas a la inmigración ilegal y descontrolada, le valieron ser tildado de xenófobo y racista, a pesar de ser seguido por cientos de miles de personas de diferente raza y nacionalidad.

Su posición a favor de la vida de los no nacidos y de la maternidad, o su defensa de la familia como un pilar fundamental de la sociedad están en línea con lo que defiende la Liga Española Pro Derechos Humanos y de la Federación Internacional Pro Derechos Humanos-España, por lo que hay que lamentar que incluso después de su asesinato los promotores del “wokismo” y de la ideología de género estén tratando de presentarlo como un retrógrado peligroso y misógino.

Politólogo. – Sociólogo. – Presidente Liga Española Pro Derechos Humanos.

JUSTICIA UNIVERSAL

El Día de Zamora

Ecos de Villalar, por Fco. José Alonso Rodríguez, 26 de Agosto de 2025.

En un mundo donde los crímenes más inhumanos —como el genocidio, la tortura y crímenes de guerra, la hambruna como arma de guerra, trascienden las fronteras, el derecho internacional ha creado una herramienta poderosa y necesaria: la jurisdicción universal.


Se le conoce como un principio que permite a cualquier Estado juzgar a quienes cometen estos delitos, sin importar dónde ocurrieron, quiénes son o de dónde vienen. No se trata de una invención moderna, sino de un legado nacido tras la Segunda Guerra Mundial en los tribunales de Núremberg, fue la primera que vez líderes nazis que se consideraban intocables, casi suprahumanos, fueron llevados ante la justicia por crímenes contra la humanidad. Hoy, casi ochenta años después, ese legado sigue vivo, pero con nuevos rostros, nuevas víctimas y nuevos desafíos, pero con las mismas causas de impunidad.


La Corte Penal Internacional (CPI) fue instituida en 1998 como luz de justicia global, concebida como un tribunal de complementariedad, interviene solo cuando los Estados no están dispuestos o no pueden juzgar, su capacidad de acción es constantemente obstaculizada. La Corte Penal Internacional, carece de fuerzas policiales propias y, en demasiadas ocasiones, sus órdenes de arresto quedan en papel mojado. Basta con ver los casos de Benjamín Netanyahu y Vladimir Putin, contra quien la CPI tiene orden de arresto, así como contra otros dirigentes y los Estados “cierran los ojos”. Lo mismo ocurrió con el sudanés Omar al-Bashir, acusado de genocidio en Darfur.
Estos fracasos no son meras concurrencias. Revelan una cruel realidad: cuando el poder político se interpone, la justicia internacional colisiona. Es en este vacío que la jurisdicción universal ha comenzado a cobrar protagonismo. No como un sustituto de la CPI, sino como su complemento indispensable. Donde el Estado falla, donde la CPI se paraliza, donde las inmunidades protegen a los culpables, otros tribunales están asumiendo la tarea.


La orden de detención contra Nicolás Maduro y otros altos dirigentes del régimen venezolano por crímenes de lesa humanidad cometidos en el marco de la represión política sistemática. impulsada por organizaciones de derechos humanos y víctimas, se basa en informes de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, así como en evidencia recopilada por la propia Corte Penal Internacional, la política exterior de actores clave como Estados Unidos, que mantiene una recompensa de 50 millones de dólares por información que conduzca a la captura de Maduro. Aquí se ve cómo la justicia, la diplomacia y las sanciones pueden caminar juntas, siempre que haya interés político y jurídico. Si falta uno, la impunidad vuelve a reinar. En el caso de Nicolás Maduro, no hay confrontación diplomático-judicial, porque no existe inmunidad ya que Argentina y Estados Unidos no le reconocen como presidente de Venezuela, al contrario, le señalan como ser la cabeza de organización terrorista y de capo de la mafia como líder del cartel de los Soles que introduce dora en EE.UU. que tiene abierta una investigación formal. le tiene preocupado, hasta su amigo y testaferro (según cuentan) Rodriguez Zapatero por si es considerado en algún momento como encubridor según asevera la oposición venezolana. Rodríguez Zapatero como José Bono están denunciados ante la CIA como INTERPOL por la Exfiscal General de Venezuela Luisa Ortega (hoy residente en España), por la venta de cuatro buques para el Ejercito venezolano en la época de Chaves, dotados con tecnología de EE. UU estando prohibido por el Gobierno de EE.UU. La venta se realizo en Caracas con la firma de José Bono y Juan Pérez Gomez entonces presidente de Navantia, según asegura la Exfiscala General de Venezuela con un sobreprecio que le reporto a Rodríguez Zapatero y José Bono una comisión de 30 millones de euros.


Se ha afianzado la idea de que ciertos delitos son tan graves que afectan a toda la humanidad. Son normas ius cogens, (tienen fuerza necesaria para no ser derrotada) imperativas, que no admiten excepciones. Y aquí es donde surge una de las grandes inflexibilidades: entre la ética del juez y la pragmática del diplomático.
Para un juez, un homicidio es un delito imperdonable. El arrepentimiento o la indemnización a las víctimas no eximen de la cárcel. Para un Gobierno, a veces es más conveniente presentar al victimario como un ejemplo de cambio, un gesto de reconciliación, aunque eso signifique impunidad o amnistía. Esta verdadera confrontación —entre quienes ejecutan la justicia y quienes manejan el poder— explica por qué figuras como Omar al-Bashir , Vladimir Putin y Benjamín Netanyahu siguen libres, no por falta de pruebas, sino por falta de voluntad política.


Recordemos el caso de Augusto Pinochet, detenido en Londres en 1998 por órdenes de un juzgado español, marcó un antes y un después. Expuso que un expresidente puede ser juzgado en un país extranjero y que la inmunidad no era intocable. Quedando libre por razones médicas, su detención abrió una brecha que ya no se puede cerrar.
El reto actual es equiparar justicia y política, garantizando que la jurisdicción universal no sea instrumentalizada por favores políticos. Los Estados que la ejerciten deben asegurar procedimientos transparentes, respetar el proceso. Donde el Estado falla, donde las inmunidades y amnistías protegen a los culpables, otros tribunales deben asumir la tarea. No es desobediencia es el destino implacable de la justicia. Los crímenes inhumanos no pueden quedarán sin castigo.


Politólogo. – Sociólogo. – Presidente del Centro de Estudios Ateneos – Presidente Liga Española Pro Derechos Humanos. – Federación Internacional Pro Derechos Humanos-España.

Sobre Felones y Empecinados

TheObjetive, por Javier Rioyo, Presidente de Honor del Centro de Estudios Ateneos, 22 de Agosto de 2025.

Cuando yo era chico soñaba con ser callejero por las afueras de Alcalá de Henares. Me gustaba hacer méritos para ser admitido en aquella «partida» de los chicos picieros. Fueron mis héroes reales. Una soldadesca adolescente, civil, incivil, a la que no me permitían pertenecer. Lo que no podían impedir es que escuchara embelesado las narraciones de sus picardías, que admirara sus batidas de gatos ferales, de ratas de campo o de conejos despistados. Me parecían un ejército salido de los relatos de aquellos jóvenes tan admirados y mitificados de las novelas de Dickens, Mark Twain, Stevenson o de los cuentos Daniel el Travieso. Para civilizarnos ya estaba Tintín; pero para asilvestrarnos, para complacer nuestro lado salvaje, aquellos que se aventuraban por ríos, callejones o islas misteriosas eran nuestros deseos imposibles. Aquellos admirados de la pandilla prohibida ejercían una gran fascinación aunque nada tuviera que ver el río Henares con el Misisipi, ni hubiera loros ni tatuajes, ni callejones londinenses en aquellas calles levíticas y renacentistas de una Alcalá decadente, histórica y hermosa.

Nosotros íbamos al instituto, aprendíamos latín y geografía, literatura y francés, pero no la asignatura de la calle. Aquellas aventuras contadas sobre la «caza» de animales domésticos -que en nada nos habían molestado- o de aquellas dreas con piedras y chichones que nos parecían desembarcos de piratas de agua dulce. Aquellos chicos sin bachiller, sin apenas lecturas, eran nuestros lazarillos, nuestros buscones, nuestros pícaros cercanos. En esas noches de verano y río, de escapadas y chicas miradas -no tocadas- nos parábamos en una plaza conventual y militar, una recoleta plaza de las afueras con una estatua que nos recordaba a un héroe que llevaba un mote que era toda una declaración de intenciones: El Empecinado, de nombre Juan Martín, héroe de la Guerra de la Independencia, de la Batalla del Zulema.

Jefe de la guerrilla contra el francés invasor, bigotudo militar alzado en notable busto, que para no caer en el olvido en una calle por las afueras, una parada en el camino a soñadas fugas sirvió, sin pretenderlo, a nuestra precaria formación de orgullo español, de popular y heroico personaje que después conocimos mejor, quisimos más y admiramos con ensoñación juvenil. Condenado y perseguido por el rey al que sirvió, traicionado y ahorcado por su fidelidad constitucional, por ser íntegro y liberal, digno patriota que apenas atendimos por más que recorriéramos la calle con su nombre, la plaza con su recuerdo. Hoy lo veo como ese ratón que se comió al gato vivo y después de jugar con él. Ese ratón empecinado se inventó la guerra de guerrillas y los guerrilleros. Esas artes, esos nombres han sido usado para lo bueno y para lo contrario. Para la libertad y para su secuestro.Javier Rioyo

Hace unos días, el 19 de agosto gracias a mi amigo –masón, liberal, castellano y ateneísta, patriota y culto– Francisco José Alonso, me enteré que se conmemoraba en Burgos la vida, obra y memoria de este tan singular hombre de una Castilla cruzada por el río de los mejores vinos, lleno de historia, de pasado poderoso, de demasiados incendios y demasiados olvidos. Nació Juan Martín, El Empecinado, en Castrillo de Duero, fue ahorcado y deshonrado en otra orilla del mismo río, en Roa ahora hace 200 años.

En Burgos, a pie de su monumento, fue rescatada su memoria y homenajeado su recuerdo, su lección de liberal y patriota, de digno luchador por la libertad de su pueblo y de su dignidad contra la felonía, la traición, la bellaquería y la indignidad de un gobernante que pasó de ser «el deseado» al felón que no cumplió ni sus juramentos constitucionales ni sus promesas: «Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional». Palabras que perseguirán siempre la realidad de Fernando VII, una hemeroteca de antaño que lo enfrenta a la verdad de su mandato, de su indigno cumplimiento de la palabra dada. Orientó su política a su propia supervivencia, al personal control del poder; ni le importó la decadencia de España, ni se resistió a su rendición a Napoleón ni a sus servidumbres vergonzantes ni el engaño a su pueblo. Nada, casi nada, de lo que prometió de la Constitución de Cádiz, que había reconocido su derecho a reinar, fue capaz de no traicionar. Su poder absoluto, su control, sus persecuciones, su manera de detentar el mando haciendo lo contrario de lo jurado y prometido, lo hacen ser una de las peores memorias de nuestra historia de infamias y mentiras.

Fue ladino, desconfiado, putero y se supo rodear de una camarilla de fieles bien pagados, de halagadores de sus «gracias», de su manera de vender el país y dejar hacer negocios a los fieles, de enriquecerse él mismo en un país desolado. España comenzó a ser secundaria en Europa, en el mundo, las colonias comenzaron su independencia, crecieron los contrabandistas y los lobistas de la época. Era un rey amado por parte del pueblo ignorante y despreciado por los liberales, los afrancesados y los que pretendían la modernidad del país.

Sin dejar de ser sencillo, cercano, no muy culto pero nada tonto, nunca dejó de ser soez y chabacano, amante del teatro y de las actrices, le gustaba presumir de «cojones» y tenía un miembro que asustaba por su tamaño y hacía difícil el placer. Gustaba en decir «carajo» en público y en privado –un admirado amigo lo sigue utilizando frecuentemente, aunque sea desde las antípodas del rey felón– le gustaban los toros y el billar, los libros y los pintores, Goya lo supo y lo cobró. Hizo posible la creación del Museo del Prado, del Botánico o del Museo de Ciencias Naturales. No le exime de nada, de casi nada, y no podemos olvidar que fue servil a Napoleón y dictador con su pueblo.

Su política estuvo orientada a su propia supervivencia en el poder. Dice de él la historiadora Isabel Burdiel: «Su manera de reinar consistió siempre en dividir y enfrentar entre sí a los que le rodeaban, proyectó un abyecto servilismo». Para Napoleón, al que no paró de hacer la pelota, al que no fue capaz de enfrentarse, al que se entregó y consistió la ocupación de una España sin lucha, sin negociación, siempre fue «estúpido y mezquino». Mientras él vivía en su lujosa prisión del exilio francés, dedicado a sus fiestas, sus bailes, sus cazas, su pueblo, esos guerrilleros empecinados, esos valientes que se inventaron una manera de lucha, de rebelión y derrota contra los invasores, creyeron en su palabra, cayeron en la trampa de su felonía.

El próximo sábado 23 de agosto, 200 años y unos días después de ser ahorcado, deshonrado, insultado y denigrado aquel campesino que llegó a capitán general, aquel guerrillero que nunca fue mercenario, será reivindicado y recordado en el pueblo de Roa. Brindaremos por este héroe de la clase campesina con un vino de esa tierra que se resiste contra políticos felones de ayer y de hoy. Murió resistiéndose contra la horca, no le fusilaron como al liberal Riego y sus compañeros en ninguna playa, fue muerto a la fuerza en la plaza de un pueblo que fue ignorante de su vida, de sus dignidades que luchó por un rey liberal y se enfrentó contra el rey vengativo e incumplidor.

Hoy en Roa se pide reconocimiento al que fue muerto indignamente por no haberse dejado comprar, ni tentar por títulos o dinero. «Diga usted al rey que si no quería la Constitución que no la hubiera jurado», así contestó a la oferta del rey al que defendió en la Guerra de la Independencia, cuando la ensoñación hizo que le llamaran «el deseado», antes que «el felón».

Insólito español, Juan Martín El Empecinado había nacido en el pueblo de Castrillo a los que se denominaban «empecinados» porque su arroyo estaba lleno de pecinas, ese cieno verde de las aguas en descomposición. De parecer un gentilicio despreciativo «empecinado» –gracias este guerrillero contra la deslealtad– significa una obstinación, una «terquedad», una pertinacia que algunos seguimos defendiendo en defensa de valores, en cumplimiento de promesas. Había jurado la Constitución de Cádiz, como su rey: «Vayamos todos y yo el primero por la senda constitucional». El rey no cumplió. El Empecinado también la juró y «jamás cometería la infamia de faltar a mis juramentos».

Javier Rioyo

Quién será, dónde estará hoy el espíritu del Empecinado. Y dónde el gobernante felón. Tengo algunas dudas empecinadas, algunas certezas de felonía. Ustedes mismos.